Las Tunas, Cuba. Sábado 21 de Julio de 2018
Home > Especiales > Lecturas > Cuenta propia: cuando beber agua caliente es inversión

Cuenta propia: cuando beber agua caliente es inversión

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Email this to someonePrint this page
logo trabajo pizza

Cuando beber agua caliente es inversión

…se busca espacio, no cantidad
…los pagos pesan como plomo
…el reposo no encuentra tiempo
…no hay futuro sin calidad
…los sueños se crean a mano
…la ciudad se roba tu nombre
…el modelo comienza a inspirar
…los fantasmas tienen rondas que no cesan


yetel newYetel Ricaño Noguera
thais@rvictoria.icrt.cu
Entrevistas: Ernesto Gutiérrez Pino y Yetel Ricaño Noguera

La apertura al trabajo por cuenta propia en Cuba mostró el sentimiento emprendedor de muchos cubanos, su inventiva, sacrificios e ideas de cómo debe funcionar un negocio para ganar.

Huele a pizza, a queso derretido por el fuego, hincado, derramado, frito sobre la masa. Enrutas la calle y el olor te golpea el rostro y se te ancla en el estómago trastornándolo. Fuera, un cartel colorido, moderno en contraste con la arquitectura colonial, le grita a la vista: Pizzanuova.

Dentro, seis mesas muy juntas mezclan las conversaciones de los clientes, los ruidos de la calle y la música de fondo de los videos que reproduce el televisor del restaurante. Esperan por el horno que cuece sus tandas tras un tapiz, antes, con motivo de playa, ahora de rojo vino y negro.

“Lo tenía mi hermana (el de motivos de playa) y se lo he pedido” dice Jose, el dueño de Pizzanuova.

Y el tapiz no está sobre la pared. Es la pared.

                                                                                                            Volver
…se busca espacio, no cantidad

En el año 2011 un joven trabajador abrió un restaurante propio en la ciudad de Las Tunas. Líder de su economía, sus horas y esfuerzos, se sabe con responsabilidades consigo mismo y con la sociedad. Escuche fragmentos de su entrevista aquí.

pizzanuovaEl número 156 de la vía Francisco Vega en Las Tunas tiene dos puertas que abren a la misma calle. De un lado da entrada a un hogar, del otro es un restaurante que abre de manera oficial a las 10:00 a.m. para cerrar a las 11:00 p.m., las 12:00 a.m. …la hora en que termine la jornada.

Es una casa colonial, céntrica, extensa, un poco acabada por los años, de vitrales opacos, hasta caídos, y grietas bajo la pintura como racimos flacos de aderezo en la pared. El dueño decidió alquilar a un colega lo que una vez fue la sala. Son apenas 50 metros cuadrados para improvisar un salón y una cocina, que es lo que ha hecho Jose, mientras el otro se acomoda en el resto de la casa y espera el monto de la renta cada mes.

Cuba actualiza su modelo económico. El “cuentapropismo” es moda… de nuevo. Opción para trabajadores disponibles por no ser idóneos o necesarios en sus centros laborales; nueva ruta para desvinculados; apertura para obreros no estatales; ocasión, para emprendedores, de ganar mejor. El número 156 de la vía Francisco Vega tiene un negocio en cada puerta, uno gana dinero por alquilar, otro, por ofertar un trozo de Italia en su comida.

                                                                                                            Volver
…los pagos pesan como plomo

En el año 2011 un joven trabajador abrió un restaurante propio en la ciudad de Las Tunas. Líder de su economía, sus horas y esfuerzos, se sabe con responsabilidades consigo mismo y con la sociedad. Escuche fragmentos de su entrevista aquí.

pizza5Verano de 2011.

Jose tiene 36 años, cuatro hijos, una esposa, 395 pesos de salario básico estatal cada mes, una deuda de miles y varias dudas al momento de este encuentro. Trece días antes abrió un restaurante propio: Pizzanuova, y en él se gastó más de 20 mil pesos que no tenía.

Los pidió prestados. Y el préstamo llegó sin intereses y con intereses también. A Jose le hubiese ayudado a dormir mejor que existiesen en aquel entonces, en Cuba, los créditos bancarios a personas naturales, pero el Decreto-Ley No. 289 apareció cinco meses después.

Tuvo que confiar en los amigos, en la venta de su ordenador a buen precio, y en que las ganancias del restaurante le permitieran pagar, y pagar con interés.

Subterráneo, silencioso, un interés en Cuba, sin banco estatal de por medio, puede rondar el 20 por ciento mensual. De 10 mil pesos prestados, apenas 400 CUC (pesos convertibles), cada 30 días habría que abonar dos mil extras.

El salario promedio de un cubano con el Estado, según la Oficina Nacional de Estadísticas, es de 455 pesos. Sin el Estado, es lo que él pueda conseguir y con 13 días de abierto, Jose arruga su frente cada vez que la palabra dinero es mencionada. “Los ingresos son muy por debajo” reconoce. En la segunda semana de Pizzanuova hay cierta aceptación, pero los gastos exceden las ganancias.

                                                                                                            Volver
…el reposo no encuentra tiempo

En el año 2011 un joven trabajador abrió un restaurante propio en la ciudad de Las Tunas. Líder de su economía, sus horas y esfuerzos, se sabe con responsabilidades consigo mismo y con la sociedad. Escuche fragmentos de su entrevista aquí.

spaghettiEn julio del 2011, de 8:00 a.m. a 5:30 p.m. de lunes a jueves y el viernes hasta las 4:30 p.m. Jose es Implementador de Sistemas Informáticos para Contabilidad en las empresas. El resto de la jornada es esposo, padre de familia, y dueño de un restaurante que concibió para ayudarse a existir.

La faena es mucha. Dormir seis horas no le sienta bien y preocuparse, durante 18, de cumplir con el trabajo, de cuidar los hijos y conservar el negocio que marcha a tientas, es agotador, pero urgente.

“La primera causa, por supuesto, motivos económicos”, dice cuando le preguntan “porque con el salario solamente no me alcanza para vivir“.

Pero un año después el salario que le pagaba mes por mes el Estado no existe. En la plantilla de DESOFT ningún Jose Luis López Rodríguez aparece. Los planes han salido bien. El resguardo del bolsillo ahora es la clientela.

A Jose siempre le gustó la gastronomía. Le vino casi por tradición el trabajar en ella porque su familia, según cuenta, dio varios gastronómicos en otras décadas. A ello se dedicó antes de trabajar en DESOFT y, en esa etapa, algo de dirección y administración estudió. No es neófito del tema, pero reconoce que para llevar un negocio “hay que ir improvisando sobre la marcha y utilizando el poquito de experiencia que se tiene”.

Compite en desventaja Jose. Le faltan una buena climatización, un local más amplio, mejor conservado, una cocina con todas sus letras, mayores hornos, un mercado mayorista y capital para soñar.

Enfrentó a la competencia con sabor a queso en cada porción de la pizza, buenas dosis de vitanuova, cocción adecuada, un tamaño que rondó en sus inicios los 23 centímetros, y un servicio amable y rápido. Así le toca, hasta hoy, satisfacer la demanda que con el tiempo y con la fama creció.

                                                                                                            Volver
…no hay futuro sin calidad

En el año 2011 un joven trabajador abrió un restaurante propio en la ciudad de Las Tunas. Líder de su economía, sus horas y esfuerzos, se sabe con responsabilidades consigo mismo y con la sociedad. Escuche fragmentos de su entrevista aquí.
Pizza3

En Pizzanuova la pizza más barata cuesta 10  pesos en Moneda Nacional. En la medida en que se le suman dosis de queso y embutidos como jamón, salchicha, chorizo… el valor crece en 10 pesos más. Si se le adicionan mariscos como el camarón el precio es de 40.

Los clientes pueden encargar pizza para llevar y variedades familiares superiores a los 60 pesos, en dependencia del tamaño de la bandeja y de la adición de productos.

El spaghetti más barato es de 15 pesos. Se utiliza el mismo sistema que con la pizza. Mientras más agregos, mayor será su valor.

Las bebidas, cervezas, maltas y refrescos, tienen para los clientes un costo promedio de cinco pesos más de lo que habría que pagar en un establecimiento estatal.

El cobro es en las dos monedas existentes en Cuba: Moneda Nacional (CUP) y Pesos convertibles (CUC). Un CUC=25 CUP. Sin embargo, el CUC, al recepcionarlo, lo convierten al precio de CADECA y pierde valor. Es decir un CUC=24 CUP.

Se labora en turnos alternos de al menos 12 horas todos los días del año.

Pizzanuova es pizza y spaghetti en su carta. Casi 20 variedades de cada uno. ¿Lo más barato?, una pizza napolitana: 10 pesos. ¿Lo más caro?, hace un año era una pizza mixta de 25 pesos; ahora, una variedad de 40 con camarones.

El negocio prospera. Atrás, podría decirse, quedaron los días de mayor estrés. ¿Hubo una “peor jornada” para Jose? Sí, aquella en que nadie le visitó. ¿Y la mejor? Varias, como la del Día de los Enamorados en que hubo cola, inmensa, de casi 100 personas fuera de un salón –de apenas 30 metros cuadrados- repleto hasta la media noche.

Con un cartel que advierte “Restaurante Pizzanuova: la calidad es nuestra prioridad” comenzó la promoción. Lo ayudó lo céntrico del local. 100 metros lo separan de lo que podría considerarse el corazón de la ciudad de Las Tunas: el Parque Vicente García. Imprimió tarjetas también, de escaso glamour, en negro y blanco, para socializar la dirección. Pero el marketing bueno llegó con el rumor, el boca a boca, los clientes satisfechos.

Jose plantó bien fuerte un patrón de buen sabor, de respeto a la cantidad requerida del producto, de armonía entre el servicio y los precios de su carta. Una vez lo dijo: “La calidad la tenemos que mantener. Para bajar la calidad es mejor cerrar”.
                                                                                                                                                                                                                               Volver
…los sueños se crean a mano

En el año 2011 un joven trabajador abrió un restaurante propio en la ciudad de Las Tunas. Líder de su economía, sus horas y esfuerzos, se sabe con responsabilidades consigo mismo y con la sociedad. Escuche fragmentos de su entrevista aquí.

La inauguración de Pizzanuova coincidió con unas vacaciones de Jose. Y fue de más trabajo y tensión que el último año de labor en DESOFT. Jose y los muchachos que con él trabajarían pasaron cerca de dos meses y medio empeñados en hacer, de la ruinosa sala colonial, un salón y una cocina.

Pintaron, por dentro y fuera, instalaron luces, decoraron, dividieron con un tapiz grande el local, un ventilador en cada muro, cuatro mesas primero (con el tiempo serían seis), lámparas a los lados y una colgante en el medio, cuadros, flores y manteles que ya no están y, frente a la entrada, un televisor, un equipo de música y un DVD.

Conozca más sobre:

·El trabajo por cuenta propia en Cuba
·El reglamento del ejercicio del trabajo por cuenta propia
·La actualización del modelo económico
·La gastronomía en Cuba
·La provincia de Las Tunas

Pizzanuova no tendría climatización adecuada, pero sí confort. Al menos, eso se propuso Jose. Trajo la idea de otras provincias. Videos y música para quien espera y mucho color. Azul, rojo, rosa, amarillo, verde, naranja, marrón…

Pero el confort que intentó brindar en su restaurante, lo restó en casa. La familia dijo adiós -hasta mejores tiempos que llegaron unos cinco meses después- al ordenador, al televisor Atec-Haier, al equipo Panasonic, al DVD, al refrigerador y a otros detalles.

Allá no quedó más remedio quetomar agua caliente para que el negocio empezara (…) Esos son los de la casa (equipos). No tenemos más. ¿Cómo hacemos? Así, pasando trabajo. Tomando agua caliente ahora y…”. La mueca de José con la boca no parece de agobio a pesar de la incertidumbre. Es contador por título. Ha calculado. Y sabe que tiene que arriesgar.

                                                                                                            Volver
…la ciudad se roba tu nombre

En el año 2011 un joven trabajador abrió un restaurante propio en la ciudad de Las Tunas. Líder de su economía, sus horas y esfuerzos, se sabe con responsabilidades consigo mismo y con la sociedad. Escuche fragmentos de su entrevista aquí.

spaghetti2Fue así, con muecas, dudas, deudas y trabajo, que Jose consiguió crear un lugar atractivo para los habitantes de Las Tunas. ¿El aniversario?, a festejarlo en Pizzanuova. ¿La pizza familiar?, a encargarla en Pizzanuova. ¿El hambre del almuerzo?, ¿del día?, ¿de la salida?… a guillotinarla en Pizzanuova.

Muy cerca otros ofertan pizza y spaghetti también. Los particulares suelen vender solo para llevar o comer al aire libre. El Estado, en cambio, pone la varilla más alta cuando se habla de local, de presencia, de cierta formalidad.

“¿Por qué creo que pueden hacer la competencia?” repite Jose. “Porque tienen todas las condiciones necesarias para esta actividad. Tienen buenos hornos, capacidad bastante de mesas y sillas, no tienen problemas con los abastecimientos. ¡Claro que me pueden hacer la competencia! Tienen locales climatizados, tienen exhibidores para las bebidas, tienen las condiciones que realmente se necesitan para un restaurant”.

En las pizzerías Milanesa y La Cadena, dos estatales, el mínimo de una pizza es también 10 pesos y el ingrediente principal, a veces, la paciencia. De ahí sacó Jose la inspiración para poner sus precios y organizar su servicio. Y así, con solo un horno, el refrigerador de casa, dos ventiladores para 16 comensales al inicio, ahora 24, buen sabor, abundante olor, y mucho respeto al consumidor, este joven inició la competencia particular.

“Pienso que en nuestra provincia lo que hace falta son muchas opciones” asegura. “Hay muy pocas. Por ahora no me asusta la competencia, más bien pienso que, al contrario, entre más lugares haya por aquí cerca, más afluencia de personas va a venir”.

                                                                                                            Volver
…el modelo comienza a inspirar

En el año 2011 un joven trabajador abrió un restaurante propio en la ciudad de Las Tunas. Líder de su economía, sus horas y esfuerzos, se sabe con responsabilidades consigo mismo y con la sociedad. Escuche fragmentos de su entrevista aquí.

pizzanuova 1Hace más de un año, cuando las dudas inquietaban con sobrada fuerza sus cálculos, él mismo se hizo eco de una verdad a voces: “Si un negocio no es rentable no vale la pena trabajar por gusto”.

Jose ha trabajado mucho. Los feriados se acabaron en su vida. Los fines de semana, tranquilo en casa, cambiaron por salidas de control. Las noches rutinarias en familia cuentan con su ausencia en ciertas horas. Esfumados están los mediodías calmosos a la espera de iniciar la jornada vespertina. Hay que llegar un momento al restaurant.

Pizzanuova abre a mitad de mañana y cierra a la hora en que se acaben los clientes. La medianoche puede ser horario regular. A esa hora -las calles desiertas en la ciudad-, las familias cierran las últimas puertas abiertas y si se pasa por la vía Francisco Vega, No. 156 y se mira hacia dentro, uno puede ver a Jose, a veces, en actitud desenfadada, sin camisa, con lapicero y papel, sacando cuentas del estado del día, del mes, del tiempo.

“Cuando algo es de uno, uno lo gestiona más, sale” dice. “Yo me acuesto todos los días a la 1:00 de la mañana. Cuando en esos restaurantes todos los trabajadores y el administrador están durmiendo, yo estoy trabajando. Y me levanto a las 6:00 de la mañana”.

Trabaja en las ganancias, en las inversiones, en lo que va a faltar, en lo que no tiene ahora en sus reservas, en lo que habrá que comprar en mercados y Tiendas Recaudadoras de Divisas a precios altos, en los pagos a sus chicos y en lo que podrá gastar en sí.

                                                                                                            Volver
…los fantasmas tienen rondas que no cesan

En el año 2011 un joven trabajador abrió un restaurante propio en la ciudad de Las Tunas. Líder de su economía, sus horas y esfuerzos, se sabe con responsabilidades consigo mismo y con la sociedad. Escuche fragmentos de su entrevista aquí.

pizza4“¿Miedos?” semeja un eco la voz de Jose. “Siempre los hay, por la experiencia que el cuentapropismo tuvo hace unos años atrás… de que sigan las trabas y las cosas”.

En la década del 90, cuando el Período Especial vio cómo se agotaba el tesoro del Estado y de la gente, la economía nacional para ayudarse fomentó el trabajo no estatal. La idea dio frutos hasta que tomaron fuerza los temores al enriquecimiento, las restricciones en la entrega de licencias, y las prohibiciones de crecer y contratar personal ajeno a la familia. Los negocios comenzaron a cerrar.

Ahora, de nuevo, hay apertura para “el cuenta propia” en Cuba. La idea pareciera que se consolida y miles de cubanos han lanzado su propio negocio particular. Jose ha invertido mucho en ello, y, aunque sale adelante, tiene sus tormentos.

Le falta la opción de probar el personal antes de contratarlo. Hacerlo es una ilegalidad; no hacerlo, en ocasiones, papeleo innecesario. Suma a ello, la ausencia de un mercado mayorista para comprar y evitarse la cola enorme de uno minorista en caso de emergencia. No es el único que, para no dejar el restaurante solo, se ve obligado a gastar, en comisiones e intermediarios, más de lo planificado.

Pero, aún con carencias, aún con competencia, aún con falta de ella, aún con el riesgo de confiarse por haber ganado el favor del pueblo y que la pizza haya perdido uno o dos centímetros de diámetro, la cocción disminuyese en pro de rapidez, el trato no tenga la ceremonia de antes, Jose lo tiene claro y sus clientes también: “Lo que hay es que hacer las cosas bien hechas”.

Y tiene razón. Una razón, por ahora, con olor a pizza, a queso chorreante, desbordado, revuelto sobre la masa, aferrado a ella, que provoca, a casi todo el que pasa, respirar bien hondo, mirar hacia dentro y desear entrar.

                                                                                                            Volver

*El protagonista de esta historia no concedió fotos.

                                                                                                           Volver
Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Email this to someonePrint this page

Sobre Redacción Tiempo21

Encargada de realizar todo el trabajo del Grupo Internet y Tiempo21. Integrada por un Editor-jefe, una editora, un fotorreportero y camarógrafo, un director de fotografía y camarógrafo y un desarrollador Web. Es un equipo multidisciplinario y multioficio, que desarrolla las principales labores del Periodismo Hipermedia. Además de tiempo21, tiene un canal de Video-TV, y otros espacios. @tiempo21cuba

Comentar

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*


tres + = 11