Las Tunas

Una casa diferente

casa amparo 2esnlda romeroEsnilda Romero Maña
esnilda@rvictoria.icrt.cu

Las Tunas.- La vivienda número 18 de la calle Joaquín Agüero en esta ciudad es bien distinta a las demás.

La fantasía, los sueños y el amor son atributos que marcan sus días y enlazan la vida de seres humanos sin relación consanguínea, que viven como hermanos compartiendo la luz y las ilusiones de cada nueva jornada.

En ella adolescentes de hasta 18 años de edad cambian un pasado triste por la armónica cotidianidad de la Casa de niños sin amparo filial inaugurada el 16 de abril de 1989, que dirige la master en educación Sonia Hernández Silva, la tía amorosa como la llaman los pequeños.

casa amparo 3La residencia, con capacidad para 12 infantes, está dotada de óptimas condiciones para la estancia y formación de pequeños que llegan con una vida marcada por el sufrimiento y las angustias.

Huérfanos o hijos de padres alcohólicos o reclusos, enfermos mentales o que perdieron la patria o madre potestad y otras razones dañaron el candor de sus vidas cuando apenas comienza pero por suerte pasan a ser conflictos del pasado poco tiempo después de integrarse a la nueva familia.

La casa posee cuatro dormitorios: cocina, comedor, sala, saleta, patio interior y los medios y efectos electrodomésticos necesarios para asegurar una convivencia fraterna.

casa amparo 1En ella viven hoy nueve niños que juegan rondas, arman y desarman rompecabezas, van a la escuela, al parque infantil, ven televisión, escuchan cuentos, inventan historias, sueñan, ríen y cantan acompañados por la profesionalidad y el amor de un colectivo laboral que les vigila hasta el sueño y está formado por educadores, auxiliares pedagógicas, trabajadora social y personal de servicio.

Yaimara, Juan Carlos, Emmanuel, Luis Ángel, Juan Gabriel, Anabel y Aniet, son algunos de los pequeños en quienes habitará por siempre, como grato recuerdo, su estancia en la casa número 18 de la calle Joaquín Agüero de esta ciudad.

Sus nombres pueden ser otros, no importa como se llamen, lo valioso y verdaderamente importante es que existió en sus vidas una institución como esta que les devolvió la luz y la esperanza que faltó alguna vez a sus días.

 

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