Las Tunas, Cuba. Jueves 24 de Agosto de 2017
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Aguasmalas o aguasvivas, pero pican

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Las Tunas, Cuba.- El mes de julio anda a todas sus anchas y el plan más suculento para niños, jóvenes y adultos en Las Tunas es regalarse una visita a ese verde-azul que enamora, combinado con el blanco aturdido y un ambiente de naturaleza pura, de Sol fatigante y una libertad de atuendos y espíritu poco común.

La playa es el sitio donde está el mayor alboroto por estos días. Y es que ninguna experiencia más indescriptible como esa de darse un chapuzón, a pesar de las ilusiones insatisfechas con ese espacio que es nuestro y tanto amamos.

En medio del rebullicio, de las risas, los ufa de los niños, la tranquilidad de los adultos, los diálogos, irrumpen en la convulsa tranquilidad de la playa la carrera de unos o los gritos de otros: “Hay aguamalas”, “Me picó una aguamala”.

Han sido sorprendidos por unos animalitos casi transparentes ¡qué pican y dejan sin aliento a la víctima!; en total sigilo, y desde su naturaleza, le explican que se cruzaron en su camino, porque estas medusas, que en algunos lugares también se les llama aguasvivas, son organismos que se encuentran a la deriva y se mueven de acuerdo a las corrientes.

Las hay de todas las tonalidades, verdes, rosadas, moradas, carmelitas y azules; algunas son bioluminiscentes, es decir, que emiten una luz. Habitan en todos los mares del mundo, incluyendo las áreas polares. La mayoría se ubica en regiones cercanas a la costa y a poca profundidad, entre la superficie y los primeros 700 metros de hondo; sin embargo, unas pocas especies se encuentran en las profundidades, a estas últimas se les denomina pelágicas.

Son animales invertebrados estas medusas, es decir, que no tienen un esqueleto óseo. La palabra medusa tiene su origen en una de las tres hermanas Gorgonas; Medusa, divinidad marina de la mitología griega, que poseía serpientes en lugar de cabellos, lo que recuerda la forma de estos curiosos animales.

Su cuerpo, casi transparente, está formado en 95 por ciento por agua, hecho que les proporciona un camuflaje perfecto. Consta de tres partes principales: la umbrela, que corresponde al cuerpo y tiene la forma de un domo, los brazos bucales, son unas estructuras que envuelven la boca, y los tentáculos, que rodean la umbrela; el número de estos últimos es variable según la especie, pero oscila entre ocho y 60.

Nunca se debe tocar a una medusa, pues los nematocistos conservan su poder tóxico aún después de permanecer muchas horas fuera del agua, sobre todo si tiene los tentáculos orientados hacia arriba, pues ésta es su posición típica para capturar alimento.

Para alimentarse dirige la corriente de agua hacia el interior del domo y envía el zooplancton hacia su boca; este último está compuesto por pequeños animales errantes que son transportados por las corrientes marinas superficiales. El número de organismos del plancton que pueden matar y consumir al día asciende a miles, sobre todo cuando la abundancia de medusas es alta.

Se dice que poseen órganos sensoriales simples. Dentro de los órganos sensoriales que posee se encuentran los estatocistos, que constituyen uno de los primeros órganos que aparecieron en el curso de la evolución.

Las dimensiones de las medusas son muy variables, abarcan especies cuyas tallas alcanzan apenas unos milímetros, hasta la temida melena de león, que habita en aguas tropicales, la cual puede llegar a pesar más de una tonelada y sus tentáculos alcanzan una longitud de más de 50 metros, que al extenderse cubren un área mayor que la de un campo de fútbol. En el Océano Ártico se localiza una medusa cuyo cuerpo tiene más de dos metros de diámetro y los tentáculos son de 36 metros de longitud.

Las medusas, aguasmalas o aguasvivas, como se les reconoce en muchos lugares, han permanecido durante 600 millones de años, sin apenas modificaciones en su composición, producto a su sistema de defensa.

La zona del cuerpo afectada por una aguamala enrojece de inmediato, se experimenta un fuerte ardor y si la persona es particularmente sensible se desata un malestar generalizado que puede ocasionar vómitos, espasmos musculares, pérdida del conocimiento, trastornos cardíacos y respiratorios, shock e incluso un paro cardíaco.

Dentro de las medusas más venenosas están las cubomedusas australianas, de gran tamaño y extremadamente virulentas, el efecto de su toxina se desencadena en minutos y con frecuencia fatal si el roce abarca apenas un 30 por ciento del cuerpo.

Pero en Cuba las víctimas de las aguasmalas hemos sido muchos y sabemos que el efecto de las que abundan en las costas del archipiélago a su contacto con los humanos es solo una picazón insoportable y a extremo irritación prolongada; sin soslayar fiebre o vómito, pero no es común la muerte.

Las plagas de medusas aparecen en los años secos, cuando hay pocas lluvias, lo que hace que las aguas cercanas a la costa estén a una temperatura similar a las aguas de mar abierto y no se forme ninguna barrera hidrográfica que los separe. Así, las medusas que navegan cerca de la costa son arrastradas hacia la playa por vientos de mar a tierra, también llamadas brisas marinas, después de las tormentas de verano o en invierno.

El incremento de la presión pesquera, es decir, las capturas abundantes o en exceso, desencadenan el aumento de poblaciones de medusas, ya que los peces cumplen una función de carnívoros dentro de la cadena trófica, y al escasear éstos, son sustituidos por otros carnívoros: las medusas.

Ser sorprendido por una aguamala es lo más normal de la vida en nuestras playas. Aunque en los últimos años los balnearios han estado más tranquilos que en períodos anteriores. Yo recuerdo, por ejemplo, que en mi infancia al caer la tarde en la playa La Boca de Puerto Padre era tanta la cantidad que habían sacado a la orilla, que al reflejo de la Luna parecía una extensión del agua.

Antes de disfrutar del mar debemos recordar que en el mundo submarino está lleno de seres sorprendentes, muchos de los cuales utilizan venenos para alimentarse o defenderse.

Ah, y si lo sorprende una aguamala o aguaviva como le dicen en otros países primero: quite los tentáculos que se hayan fijado a la piel mediante cualquier objeto, nunca con la mano desprotegida; aunque en algunos estudios afirma que es malo pasarse arena y en otros que sí es lo ideal, usted quédese con el proceder que más le sea efectivo; yo me apego a la tradición de los cubanos de pasarnos arena y hasta ahora a la mayoría le funciona. Luego aplique una sustancia que contenga alcohol o mentol. También es recomendable colocar sobre el área afectada vinagre o bicarbonato y tomar difenhidramina para aliviar la reacción alérgica.

Disfrute el verano, disfrute intensamente si tiene, como los tuneros, la bendición de excelentes playas; pero no se descuide con las aguasmalas o aguasvivas pues usted puede cruzárseles en su camino ¡y cómo pican!

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Sobre Darletis Leyva González

Periodista, graduada de la Universidad de Oriente. Se desempeña como reportera con excelentes resultados en su gestión diaria. Es aguda en sus trabajos de opinión. Una de sus características es contar historias de vida en la que el factor humano está siempre presente. Atiende los temas de salud, entre otros. Miembro de la Unión de Periodistas de cuba, premiada en varios concursos. @DarletisLG

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