Las Tunas, Cuba. Martes 12 de Diciembre de 2017
Home > Especiales > Lecturas > Las caricias de un mar azul y el malecón de Puerto Padre

Las caricias de un mar azul y el malecón de Puerto Padre

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Email this to someonePrint this page
Las caricias de un mar azul y el malecón de Puerto Padre
{besps}malecon_pp{/besps}

yenima_12Yenima Díaz Velázquez
yenimadv@enet.cu

Fotos: Julián Puig Hernández (Radio Libertad)

Significativo valor adquieren para las actividades comercial y turística las localidades asentadas a la orilla del mar y en la provincia de Las Tunas, a 690 kilómetros al este de La Habana, solo tiene esa gracia el norteño municipio de Puerto Padre, bañado por las cálidas aguas del océano Atlántico.

Allí, para los residentes y los visitantes ocasionales se levanta un precioso muro que no se compara con el Malecón de La Habana; pero, que es lindo y se convierte en inolvidable cuando el mar nos regala su olor y la brisa característica del lugar, además de un mágico color azul que mezcla cielo y agua.

Visitar la ciudad de Puerto Padre es recibir ese agradable efecto que da tranquilidad, dicha y paz para disfrutar de un momento especial por lo que, desde siempre y por siempre, es merecedor de numerosos halagos.

Ese es un espacio para el disfrute de niños, la dicha de los jóvenes y la satisfacción de los ancianos que se sientan junto a él a repasar sus recuerdos. Y es un área imprescindible en los festejos carnavalescos del municipio y de diferentes actividades políticas y sociales, como proyectos culturales, deportivos y sanitarios.

Tal vez en el mismo sitio en el que hoy se besa una pareja de enamorados, con el sonido de las olas contra las rocas, y bajo el vuelo de diferentes aves acuáticas, se amaron otros hombres y mujeres que vivieron en la zona, en un humilde caserío de pescadores.

A inicios del siglo XIX había allí un embarcadero y un muelle para el atraco de pequeñas embarcaciones y, con el desarrollo de la industria azucarera en el ingenio de San Manuel, se hicieron obras, las cuales propiciaron que en 1861 el ejército colonial convirtiera al poblado en plaza fuerte.

En esos años comenzó la expansión de Puerto Padre, desde la costa, donde se hoy se localiza el malecón, ascendiendo por las laderas de la única elevación del lugar, en la que aún perdura el Fuerte de la Loma, Monumento Nacional desde el 4 de noviembre del año 1981.

Poco a poco creció la ciudad; y con ella, también se mejoró el malecón, el cual se ha restaurado en varias ocasiones, especialmente después del paso del huracán Ike, que le ocasionó serios destrozos en gran parte de su estructura.

Aunque aún no está terminado, ahora es más bonito y resulta muy acogedor, incluyendo varias instalaciones que hay en sus alrededores: el Anfiteatro del Pueblo, viviendas y escuelas, bañadas por la suave brisa que viene del mar y que lo convierte en un lugar único dentro de la geografía tunera.

No en balde la sabia naturaleza le hizo otro regalo a la bella geografía portopadrense al dotarla de un pequeño pozo de agua dulce en las corrientes que besan el muro, el cual se muestra al público recreado como un molino de viento de piedra y cemento, diseñado por el arquitecto Sherly Pérez Ronda para honrar al epíteto de la villa.

Razones estas para querer a Puerto Padre y para pensar siempre en volver, de modo que nuestros ojos y oídos reciban la caricia de un mar de intenso azul y de su malecón.

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Email this to someonePrint this page

Sobre Redacción Tiempo21

Encargada de realizar todo el trabajo del Grupo Internet y Tiempo21. Integrada por un Editor-jefe, dos editoras, un fotorreportero y camarógrafo, un director de fotografía y camarógrafo y un desarrollador Web. Es un equipo multidisciplinario y multioficio, que desarrolla las principales labores del Periodismo Hipermedia. Además de tiempo21, tiene un canal de Video-TV, y otros espacios. @tiempo21cuba

Comentar

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*


ocho + 4 =