Aves que alegran por sus colores, vuelo y cantos

Las aves son símbolo de alegría, por sus colores, el canto que las distingue entre las diferentes especies y por su vuelo, que se torna repentino y difícil de pronosticar, cuando surcan el viento en un batir incesante de alas. Verlas siempre es reconfortante, más si gozan de libertad y se multiplican en los campos, costas y bosques.

A esa satisfacción llega la provincia de Las Tunas, a 690 kilómetros al este de La Habana, este 9 de mayo, a propósito de la celebración del Día Mundial de las Aves, una iniciativa de BirdLife international, organización dedicada a la protección de dichos animales y sus hábitats.

Para preservarlas, en el territorio tunero se realizan varias acciones, concentradas fundamentalmente en las áreas protegidas, como es el caso del Refugio de Fauna Monte Cabaniguán- Ojo de Agua, en el que se desarrollan dos interesantes proyectos.

Uno de ellos involucra a siete especies de pájaros que anidan en cavidades de palmas muertas y en árboles vivos; son los carpinteros churroso, jabao y verde, los sijúes cotunto y platanero, el catey y el cernícalo, la mayor parte de los cuales son endémicos y están amenazados de extinción.

Esa zona incluye parte de los humedales de la Ciénaga de Birama, considerados los segundos de mayor importancia en Cuba, un sitio de alimentación y descanso de casi 60 especies de aves migratorias y estáticas como las sevillas, los cocos, pelícanos, las corúas, marbellas, gaviotas y garzas.

También se realizan acciones protección en la Reserva Ecológica Bahía de Nuevas Grandes – La Isleta, del municipio de Manatí, área de alimentación y descanso de la yaguasa criolla, una especie acuática que es endémica del Caribe y que en nuestro país está en peligro crítico de extinción.

Igual atención se da a los negritos y cabreros, cuyo hábitat son las zonas boscosas, donde disminuyen en el último quinquenio por la acción del hombre, que los atrapa por sus bellos trinos y porque se adaptan fácilmente a la vida en cautiverio, además de comercializarse clandestinamente a altos precios.

Aunque los pájaros son más bellos si gozan de libertad, la Asociación Nacional Ornitológica de Cuba, ANOC, autoriza la cría en cautiverio de algunas especies autóctonas, indígenas e importadas al país, con lo que motivan a las nuevas generaciones a desarrollar una cultura de preservación y protección de las aves en cautiverio, usadas en ocasiones como mascotas.

Los afiliados de la provincia se dedican a la conservación de psitácidas, pájaros de fantasía, canarios, palomas deportivas, buchones de raza y las gallináceas, como la codorniz, el faisán y la guinea.

De modo general, la educación ambiental de las nuevas generaciones es un factor determinante para que en Las Tunas sigan volando las aves. Unas, la minoría, en jaulas y otras en bosques, sabanas y costas; pero, todas dando vida y alegría, por lo que la voluntad de muchos impedirá las oscuras pasiones de unos pocos.

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