Béisbol cubano: rebelión de “los de abajo” hace añicos muchos pronósticos

Lunes, 7 mayo 2012, 10:47 | Haga un comentario

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hernan_boschHernán Bosch
hrbosch@enet.cu

Este miércoles abrirá sus cortinas la fase semifinal de la Serie Nacional del béisbol cubano, caracterizada en esta, su edición número 51, por el vigoroso repunte de varios de los equipos que en los últimos años han ocupado puestos sotaneros, entre ellos uno (Matanzas) que desde la implantación de la actual estructura nunca había clasificado para la fase de post-temporada.

Llama poderosamente la atención que en esta disputa sólo estará presente uno de los denominados “cuatro grandes” de la pelota cubana (Industriales), selección que logró clasificar para esta etapa final y luego superar con éxito el primer play off, pues dos de los otros tres conjuntos históricos, Santiago de Cuba y Pinar del Río no pudieron siquiera incluirse entre los cuatro clasificados de sus respectivas zonas (oriental y occidental), mientras Villa Clara, que sí alcanzó ese peldaño al encabezar la llave del este, sucumbió en el primer play off ante el bateador conjunto de la provincia de Granma.

Como en todas las temporadas, antes de iniciarse el torneo el 27 de noviembre pasado, y en sus comienzos, muchos de los comentaristas de la prensa nacional dieron a conocer de forma expresa o subrepticia sus pronósticos para la clasificación de los ocho equipos a la post-temporada, y algunos emitieron también sus vaticinios luego de que se supo quiénes se medirían en los primeros play off, pactados a siete juegos.

La inmensa mayoría coincidían en que, por el occidente, debían clasificar los “trabucos” históricos de Industriales, representativo de la capital, Pinar del Río, campeón en la edición precedente de la Serie Nacional, Sancti Spíritus, muy fuerte en los últimos años pero sin titularse nunca en la actual estructura, y el pujante equipo de Cienfuegos, tercero en la anterior campaña.

Algunos opinaron que el debutante conjunto de la nueva provincia de Artemisa, por contar en su nómina con cinco de los 10 lanzadores que integraron el último equipo Cuba, podría tener opciones y disputar un puesto a uno de los cuatro favoritos mencionados.

Sin embargo, aunque se reconocía que la sotanera selección de Matanzas debería ascender en su juego con el influjo de su nuevo director, Víctor Mesa, otrora un dinámico y formidable pelotero del equipo “Cuba” y hoy un gran estratega como manager, muy pocos tuvieron en cuenta el trabajo realizado en los últimos años por los matanceros, el cual sirvió de base para conformar una selección joven y con varios talentos que, ahora con el liderazgo de Víctor, ha logrado un brinco lindante con lo increíble.

Baste decir que, luego de ser junto al sólido Villa Clara uno de los dos conjuntos con mayor números de victorias (58) en los 96 juegos de la etapa clasificatoria, ahí están hoy aún con vida los matanceros, quienes después de ir en desventaja 1-3 ganaron de forma consecutiva tres partidos para desbancar al tradicional Sancti Spíritus, y ahora disputarán frente al afamado Industriales el derecho a discutir el más preciado título del deporte en Cuba, el campeonato nacional de la pelota.

En torno a la zona oriental, conformada por ocho equipos que, como promedio, tienen evidentemente una mayor fuerza que la presentada por los nueve de occidente, los comentaristas opinaron de manera casi unánime que los multicampeones nacionales Santiago de Cuba y Villa Clara debían ser seguros clasificados, junto a otro “trabuco”, Ciego de Ávila, conjunto al que no pocos han considerado el más completo del béisbol en la Isla durante las últimas campañas.

Por el cuarto puesto, los especialistas esperaban fuerte lucha entre Guantánamo y Granma, equipos que en los últimos torneos han clasificado en varias ocasiones para la etapa final.

Todos reconocen a Las Tunas como uno de los conjuntos más bateadores del país, pero debido a su tradicional talón de Aquiles, su débil pitcheo, y seguramente algo del fatalismo geográfico que aunque negado por muchos parece estar presente a la hora de evaluar a este equipo y a varias de sus principales figuras, nadie mencionó a los llamados leñadores a la hora de los vaticinios.

Sucedió que Las Tunas, con un muy mejorado pitcheo, una defensa superior a la de anteriores torneos y su acostumbrada ofensiva (fue primero en average colectivo entre los 17 equipos, con 304), dejó boquiabiertos a no pocos al mantenerse durante casi todo el torneo alternando con Villa Clara en los dos puestos cimeros del oriente, y finalizar en el segundo en esa fuerte y disputada zona.

Luego, estuvo a punto de desbancar al subcampeón nacional, Ciego de Ávila, en un reñido play off que finalizó cuatro juegos por tres a favor de sus más experimentados rivales.

Los granmenses, por su parte, protagonizaron otra “sorpresa” al sepultar en su primer play off, también extendido hasta el séptimo juego, a los favoritos villaclareños.

Después de tantas veleidades, ¿hay alguien que se atreva a pronosticar, con argumentos sólidos, quién ganará entre los multititulares industrialistas y los aspirantes a campeones “primerizos” matanceros, o en la disputa de los avileños y granmenses ? No lo creo.

Ante la evidente rebelión de “los de abajo”, cualquier cosa puede suceder.

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