El ejemplo de un joven miliciano

Martes, 17 abril 2012, 12:05 | Haga un comentario

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Email this to someonePrint this page

Nelson Fernández Estévez , miliciano artillero de la base GranmaMaura Peña Machado
taura@rvictoria.icrt.cu


Nelson Fernández Estévez
, miliciano artillero de la base Granma y chofer, tenía 14 años de edad y era un muchacho fuerte, lleno de sano optimismo. A pesar de su corta edad llevaba la Revolución muy adentro. En esto ya no era un niño sino un hombre maduro.

En una oportunidad en que su madre le pide, preocupada por sus pocos años, que dejara la Milicia, Nelson le contestó: “Mima, no te pongas en esa. Tú sabes que te adoro con toda mi alma, pero sabes también cual es mi deber con la patria, y no dejaré de cumplirlo”.

Cuando apenas contaba once años -edad en que el interés de la mayoría de los niños es todavía jugar- observaba las actividades revolucionarias de su padre para incorporarse a la lucha, por lo que ayudaba, incluso, en algunas tareas de la clandestinidad.

Estuvo ligado, ya en ese momento, al movimiento revolucionario. Su padre refiere que en una ocasión en que hacía planes para marchar a la Sierra Maestra, el hijo lo vigilaba con la intención de marcharse con él.

Cuando triunfó la Revolución se sentía un joven feliz; ingresó en las milicias en Guayabal y luego pasó a Tapaste.

La madre le decía que ingresara en los Jóvenes Rebeldes, pues a pesar de su estatura, era muy niño para estar en las milicias. Pero, precisamente, ese era su mayor orgullo: ser artillero, ser miliciano, continuar estudiando, pues solamente había cursado hasta el tercer grado.

En esos días la agresión enemiga del norte se hace presente en las arenas de Girón y junto a otros compañeros Nelson fue movilizado; era el 17 de abril, cuando se dirigieron a la Ciénaga de Zapata.

El primer avión que cayó en el central “Australia” lo tumbaron los muchachos del grupo del joven Nelson; después estaba ayudando a descargar balas de un camión, cuando pasó otro que tenía pintada la enseña nacional y los saludó. Los jóvenes que no sabían que eran bandidos respondieron el saludo, pensando que pertenecían a la Fuerza Aérea Revolucionaria; el piloto regresó maniobrando en picada, los ametralló sin titubeo. Una ráfaga alcanzó a Nelson en el estómago y cayó al suelo por el impacto de la metralla.

El valiente joven sintió ardor en el estómago y al pasarse la mano vio que tenía sangre. Se incorporó, se quitó la camisa se la amarró a la cintura y continuó peleando; pero al rato lo abandonaron las fuerzas y se desmayó.

Fue conducido al Hospital de Jovellanos y después de ser intervenido quirúrgicamente en dos oportunidades falleció a los 8 días. No hubiera podido sobrevivir, la cangrena lo había atacado.

Nelson Fernández Estévez, único hijo varón de esta familia, dio todo por su Patria. Su ejemplo vivirá eternamente en cada uno de los jóvenes milicianos, en cada uno de los miembros de las FAR y las MTT, en cada uno de los que, como él, están dispuestos a defender a Cuba si nuevamente es atacada hasta vencer definitivamente al implacable enemigo imperialista.

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Email this to someonePrint this page

Acerca de Redacción Tiempo21

Encargada de realizar todo el trabajo del Grupo Internet y Tiempo21. Integrada por un Editor-jefe, dos editoras, un fotorreportero y camarógrafo, un director de fotografía y camarógrafo y un desarrollador Web. Es un equipo multidisciplinario y multioficio, que desarrolla las principales labores del Periodismo Hipermedia. Además de tiempo21, tiene un canal de Video-TV, y otros espacios. @tiempo21cuba
Historia , , . Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


− 1 = siete