Lecturas

Cómplices todos de la luz de una Plaza

Las Tunas.- Estas son unas líneas para la Plaza Martiana, de la provincia de Las Tunas en el día en que recordamos en esta ciudad el aniversario 17 de su inauguración, sí; pero no quiero que se vuelvan líneas para decir lo ya dicho y explicar de sus singularidades y distingos; prefiero que sean excusa para lo que verdaderamente me gusta: contar de cómo la historia es parte de lo mejor de nuestros espacios más cercanos. Y si hay un lugar que, a mi juicio, lo demuestra en Las Tunas, es este, La Plaza Martiana.

Alrededor y dentro de sus estructuras, resultado del sello inigualable por estos predios del arquitecto Domingo Alás, transcurre el día a día de los tuneros y en sus esquinas las madrugadas de muchos jóvenes que la sienten como cosa suya y comparten ahí sus amores, descubrimientos y esperanzas sin detenerse siquiera a pensar en la Historia que representa, demasiado ocupados ahora marcando los pasos de su propio porvenir.

Sitio de eventos y actos medulares para este territorio, es también escenario cotidiano de encuentros de amigos y juegos de niños, además de orgullo de los lugareños para mostrar a cualquier visitante, siempre decimos: ¿ya oíste hablar de la Plaza en la que le da a Martí el sol en la frente cada 19 de mayo a la hora exacta de su muerte?, y, más atónitos nosotros mismos que el visitante, les agarramos de la mano y les llevamos hasta allá para explicar “in situ” los pormenores.

Ya no parece ocuparnos demasiado que su inauguración fuera el homenaje de los tuneros al centenario de la firma del Manifiesto de Montecristi y tampoco algunos reparan en lo laborioso de su pequeño colectivo de trabajadores, difusores fervientes del ideario martiano y celosos de su conservación y es que la Plaza, en sí misma, supera de a plano sus orígenes y es parte vital ya de la vida de esta pequeña comarca oriental y su gente.

Al que lo dude lo convido a caminar mi ciudad, tomarse un helado en el parque Vicente García y recorrer este sitio frente al Teatro Tunas. Allí está en bronce la imagen de José Martí recordando que “es la hora de los hornos” y se respira el aire sencillo que distingue el día a día de quienes no vemos más que la luz.

Artículos relacionados

Festival de Cine de La Habana enfoca sus orígenes y hacia el futuro

Redacción Tiempo21

La Carta Magna, expresión de la justicia social de la Revolución

Redacción Tiempo21

Fidel Castro, el comunicador que conocimos

Redacción Tiempo21

Enviar Comentario


cuatro − 2 =