Lecturas

La inolvidable señal del 13 de Marzo de 1957

José Antonio Echeverría. Pausides Cabrera Balbi
Servicio Especial de la Agencia Cubana de Noticias

A 55 años del 13 de marzo de 1957, los heroicos sucesos acaecidos en La Habana permanecen en la memoria popular. Continúan vivos como capítulos trascendentales en la historia de Cuba hacia la conquista de su definitiva independencia.

En aquella calurosa tarde de miércoles, dos comandos del Directorio Revolucionario (DR), pretendían concretar la tesis político-militar de la organización: “Golpear arriba”. Tan alto, como tomar el entonces Palacio Presidencial, y ajusticiar al tirano Rubén Fulgencio Batista Zaldivar.

Simultáneamente, otro destacamento de jóvenes irrumpiría en la emisora Radio Reloj, comunicaría a la nación la caída del dictador, y marcharía hacia la Universidad de La Habana para establecer su cuartel general y proseguir con la toma de otros reductos militares. Para las acciones, disponían de pistolas, fusiles y una decena de ametralladoras.

Alrededor de las 3:20 p.m., el grupo de 50 revolucionarios encabezado por Carlos Gutiérrez Menoyo y Faure Chomón Mediavilla, penetró en Palacio bajo fuego graneado de los guardias del régimen.

Algunos combatientes tomaron la primera planta de la mansión y continuaron hacia la siguiente hasta el despacho presidencial. Pero, alertado por la refriega, Batista había conseguido huir a través de una escalera oculta junto a la oficina.

En el asalto al Palacio la soldadesca batistiana no hizo prisioneros. Años más tarde, un lacayo del régimen, presente en el lugar, relató haber presenciado a un oficial de la policía disparando al pecho y abdomen de cada joven herido.

La toma de Radio Reloj se inició de acuerdo con lo planeado por el estudiante de arquitectura José Antonio Echeverría, presidente de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU), y líder del Directorio Revolucionario.

A las 3:21 pm, el comando de 14 combatientes llegó a la cabina de la emisora, José Antonio puso en manos de los locutores despachos informativos sobre el ataque a Palacio y el ajusticiamiento de Batista. A continuación, dirigió una alocución al pueblo de Cuba, truncada por un empleado que cortó la transmisión.

Junto a sus acompañantes, el líder del DR se dirigió entonces hacia la Universidad, pero en la intersección de las calles L y 27 su vehículo se topó con un patrullero de la policía.

Echeverría descendió del auto. A tiros respondió a los disparos hasta vaciar el cargador. Según testigos, en el acto de extraer otro revolver recibió el primer impacto realizado desde el interior de auto de los esbirros.

Ya sobre el pavimento, resultó baleado definitivamente quien, junto a Julio Antonio Mella, es considerado como uno de los más carismáticos dirigentes estudiantiles de las luchas revolucionarias.

Más allá del revés táctico del levantamiento; por encima de conjeturas sobre el acontecer en Cuba de haber culminado con éxito las acciones del Directorio Revolucionario, el 13 de Marzo fue conmoción nacional, y a la par, demostración de la voluntad libertaria de la juventud junto a su pueblo.

Solo dos años más tarde, el Primero de Enero de 1959, la alegría popular desplegada a lo largo de toda la Isla con el triunfo de la Revolución, constituiría el mejor de los homenajes a quienes con su sangre contribuyeron a la victoria y soberanía.

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