Las Tunas, Cuba. Miércoles 26 de Julio de 2017
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Un regalo para enamorados

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Mirtha Aguirrerosa_maria_garcia_vargasRosa María García Vargas
rosamg@rvictoria.icrt.cu

 

Haría falta un amor ilimitado,

un amor como ese que fatiga los brazos

cuando ya dan lo mismo las respuestas

porque todo es cristal y está bien todo.

Mirtha Aguirre

 

Con el mes de febrero la ciudad se anima y todas las personas parecen estar enamoradas. Hombres y mujeres se acercan a los centros comerciales buscando el regalo que harán a su pareja el día 14… y es que el Amor hace rebosar los corazones de una alegría contagiosa y celebrarlo es una manera de sentirse vivo y feliz.

Pero, aunque es un gesto hermoso y simbólico el de hacer un obsequio a quien amamos, en verdad cada persona muestra su afecto de forma diferente, lo cual tiene mucho que ver con la sensibilidad del individuo.

Perfumes, pañuelos, cremas de afeitar, abalorios de todos los colores, hermosos ramos de flores, un sencillo botón de rosa… las posibilidades son infinitas; sin embargo, a veces no encontramos el regalo que quisiéramos entregar al ser amado.

Para algunos enamorados la elección del regalo es lo menos problemático, pues cualquiera que sea el objeto elegido el amor prevalecerá sobre su valor material. Por eso hay quienes se deciden por la rosa y un hermoso poema que exprese sus sentimientos.

Y si de poemas se trata, quizás uno de la escritora cubana Mirta Aguirre pueda estremecer nuestra alma gemela. Fue ella quien escribió: Pero, ¿y la flor?, diréis. / La flor, es eso. / Un pétalo y apenas, tan solo pétalo. / Pero, ¿y amor?, diréis. /Amor es eso. / Un pétalo tan sólo, / apenas pétalo.

Mirta Aguirre en su centenario.

Este año conmemoramos el centenario del nacimiento de Mirta y el estudio y conocimiento de su obra es la mejor manera de celebrarlo.

Nació esta prestigiosa intelectual en La Habana, el 18 de octubre de 1912.

Desde muy joven se incorporó a las luchas revolucionarias. En 1939 fue delegada al Congreso Nacional Femenino celebrado en la capital del país. Se doctoró en leyes en 1941, aunque realizó estudios especiales de literatura, música y filosofía marxista.

Ingresó en el Partido Comunista de Cuba en 1932. Por sus actividades contra la dictadura de Gerardo Machado fue perseguida y tuvo que trasladarse a México como exiliada.

Asistió en 1948 a los congresos por la paz celebrados en París y Nueva York. Fue miembro activo de la Liga Juvenil Comunista, la Liga Antimperialista, Defensa Obrera Internacional y el Partido Socialista Popular.

De formación autodidacta, su vocación por las letras la llevó a trabajar como traductora, redactora y guionista de radio y televisión. Colaboró además en numerosas publicaciones periódicas.

Después del triunfo de la Revolución se mantuvo vinculada a labores artísticas y de desarrollo cultural. Fue profesora de la Escuela de Artes y Letras de la Universidad de La Habana, donde ocupó la Dirección del Departamento de Lenguas y Literaturas Hispánicas.

Al morir, el 8 de agosto de 1980, dirigía el Instituto de Literatura y Lingüística de la Academia de Ciencias de Cuba.

Mirta Aguirre, Ayer de hoy

La obra de la doctora Aguirre, dispersa en su mayor parte en artículos de revistas y periódicos, ocupa un lugar destacado en las letras cubanas; sin embargo, en general no es muy conocida.

La editorial Unión publicó en 1980 el volumen Ayer de hoy que recoge la poesía y prosa escrita por la autora entre 1935 y 1952. Destacan en este libro sus ensayos y artículos críticos, aunque también recoge su poesía: Presencia interior, Otros poemas y Poemas de amor.

Romances, sonetos, pareados, versos libres, el mundo lírico de Mirta atrapa al lector, no encontramos en sus versos lugares comunes y sí una búsqueda intensa del ser interior, con la honestidad de quien se confiesa a sí misma.

Su poesía erótica conmueve por la cercanía de los temas que aborda: entrega, renunciamiento, amor no correspondido… y por la femineidad, la pasión y vehemencia puestas en cada expresión.

Preciso es reconocer que la obra revolucionaria de Mirta Aguirre opaca su poesía. El comprometimiento de esta mujer con los problemas de su época es el imperativo que marca su presencia en los anaqueles de las bibliotecas y librerías.

En 1970 Mirta publicó su poema más conocido: Canción antigua a Che Guevara.

Un regalo para enamorados

De seguro los poemas de amor de Mirta Aguirre servirán para obsequiar al ser amado este 14 de febrero. La presente es una pequeña selección, el resto espera por los lectores: quienes aman no se sentirán defraudados.

Soneto

            Vida de la vida mía,
            ¿a quién contaré mis quexas,
            si a ti no?
            Marqués de Astorga

Muero de ti, de amor en desventura,
de mal pagado amor que en ti se obstina.
Muero de ver mi vida que declina
en desolado invierno y red oscura.
Muero de un mal que muerte me asegura:
de traspasado corazón y espina.
Y a ti, al morir, la muerte me encamina,
aunque sean tuyos dardo y amargura.
¿A quién acudiré, si a ti no acudo?
¿A quién irá mi amor por ti, desnudo,
a confesar la pena que me mata?
Del mal que hacia la muerte me arrebata,
de ese morir a solas, sin consuelo,
si no me duelo a ti, di, ¿a quién me duelo?

Elegía II

Yo me acostumbro, amor, yo me acostumbro.
Yo me acostumbro a estar sin ti. ¿Lo entiendes?
Quiere decir, amor, que no amanece;
quiere decir que aprendo a abrir los ojos sin tu beso.
Quiere decir que olvido, amor, que yo te olvido.
Como un morirse lento, implacable, a pedazos,
yo me acostumbro, amor, yo me acostumbro.
Y acostumbrarse es una cosa oscura,
es una cosa eterna, sin caminos,
como un caer caer en el vacío.
Yo me acostumbro, amor, yo me acostumbro.
Y un día y otro pasan.
Y un día triste no es día sino un cortejo inmenso.
Y dos días de tristeza ya no pueden decirse.
Y acostumbrarse es una palabra irremediable
que ojalá nunca sepas.
Una criatura tiene su tamaño,
tiene su borde estrecho, su medida.
Y ha de haber para todos la pequeña alegría,
esa mínima dicha que es un derecho humano.
ser feliz, amor mío, es como el aire, el agua,
algo para la vida.
Yo me acostumbro, amor, yo me acostumbro.
Lejos, tu mano corta el pan para otra boca.
Lejos, suenan tus pasos y como yo sé que suenan.
Lejos, amor, muy lejos.
Y allí, donde mi angustia está sin ecos,
tú sonríes, tú eres,
y no sabes, amor, con cuánta sangre,
con qué amarga paciencia,
con cuánta fuerza para ahogar, yo olvido,
yo deshago mi sueño
y me acostumbro, amor, y me acostumbro.

Soneto

Dejadme a mí el amor de acento leve,

el de la suave piel recién nacida;

dejadme a mí ese amor que casi olvida

la acuchillada lumbre en que se mueve.

Dejadme a mí un amor que se renueve

de su propia sustancia recluida:

gesto fugaz, palabra retenida,

sofocada dulzura que se atreve.

Callado ir y venir en lentas olas,

tibio de su tamaño y su secreto,

dejadme a mí el amor de mansas huellas.

Dejadme a mí ese amor de amar a solas,

a mí ese amor, sencillo hasta un soneto

hecho de calma y lejanía de estrellas.

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Sobre Redacción Tiempo21

Encargada de realizar todo el trabajo del Grupo Internet y Tiempo21. Integrada por un Editor-jefe, dos editoras, un fotorreportero y camarógrafo, un director de fotografía y camarógrafo y un desarrollador Web. Es un equipo multidisciplinario y multioficio, que desarrolla las principales labores del Periodismo Hipermedia. Además de tiempo21, tiene un canal de Video-TV, y otros espacios. @tiempo21cuba

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