Lecturas

Más de un nombre para los mismos lugares

Como ocurre en otros lugares de Cuba, muchos residentes en Las Tunas, a 690 kilómetros al este de La Habana, tenemos la costumbre de no llamar a ciertos lugares por sus nombres verdaderos.

En eso influyen los adultos mayores, y otros de no tanta edad, quienes transmiten a sus descendientes los nombres que una vez lucieron zonas residenciales, cafeterías, centros educacionales y otras instituciones públicas.

Una muestra de lo que les digo está en la cafetería Siboney, al lado de la terminal de Ómnibus Nacionales. Para los tuneros es nada más y nada menos que el famoso Piquinchiqui.

Cuentan que hace varias décadas era un puesto de comidas ligeras, en el que se degustaba cerdo y pollo, pig and chicken en idioma inglés. Pero, los cubanos, apurados y hasta desconocedores de esa lengua, acortamos esas palabras y lo convertimos en Piquinchiqui.

Muchos de nosotros olvidamos que la tienda La Gúmer, como la conocemos, se llama Balcón de Oriente. Y algo parecido ocurre con La Panameña, que realmente se nombra Innovación.

Al Estadio Ángel López le decimos Estadio Chiquito, al reparto Santo Domingo, Marabú, y al “Fernando Betancourt”, lo denominamos Las 40, en alusión a las primeras viviendas construidas en esa área, del oeste de la ciudad.

La Secundaria Básica Jesús Suárez Gayol es La Escuelita; la Plaza de los Recuerdos, La Cuchilla, y al Parque 26 de julio se le conoce por La Feria, como al parque Armando Mestre le dicen de las Yeguas por unos animales que antaño pacían en el lugar.

Así, hay mucho más de un nombre para los mismos lugares.

En cambio, algunos sitios y centros rápidamente se identifican con sus nuevas denominaciones.

A un tramo de la calle Francisco Vega no le decimos así, sino Boulevard. Del Anoncillo pocos nos acordamos pues hoy es la Plaza Cultural. Y de la Tricontinental o el Yumurí casi nadie habla pues la cremería Las Copas se adueñó de esa esquina y del corazón de los tuneros.

Como ven, cambiar el nombre a algunos lugares es una de nuestras costumbres. Y seguramente cada uno de ustedes tiene otros ejemplos.

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