Las Tunas, Cuba. Martes 21 de Noviembre de 2017
Home > Las Tunas > Porque tu existencia tiene sentido

Porque tu existencia tiene sentido

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Email this to someonePrint this page

Porque tu existencia tiene sentido.Darletis Leyva González.Darletis Leyva González
darletislg@rvictoria.icrt.cu

Las Tunas.- Niños y jóvenes con limitaciones llegaron un día al Centro de Impedidos Físicos y Mentales de la provincia de Las Tunas y ahí encontraron el abrigo de una verdadera familia.

La Licenciada en Enfermería, Mairelis Hernández, con solo un año de experiencia tiene ya apretado al pecho el sentir que abraza a la mayoría de los trabajadores de la institución. Me asegura desde su mesa de trabajo, en el área de pacientes con retraso profundo, que no pueden valerse por sí mismos, que es una labor difícil, pero muy bonita.

 “Cuando yo comencé aquí nunca había trabajado con personas así, pero cuando uno lleva un tiempo se da cuenta de que son iguales que otras personas y aprendes a quererlas con sus características y ellos te reconocen. Cuando llegas aquí y les brindas cariño se vuelven locos cuando te ven, y te reciben con alegría. Uno se acostumbra a ellos y los llega a querer”.

Amor, compresión y paciencia se cohesionan para lograr estas expresiones de alegría. Los pacientes del Centro tienen la dicha de contar con hadas madrinas que van dejando a su paso una estela de amor y comprensión. Una de esas damas es Irenis Laura Frómeta Gómez, asistente de enfermería en el Área de Neurodesarrollo, donde hoy conviven 22 pacientes que no caminan, ni se valen por sí mismos.

“Según el trato ellos quieren a uno. Después que se encariñan con uno no quieren comer con otro asistente y lloran, como a mí, que ellos me lloran para que yo sea la asistente que trabaje con ellos. Uno ya los quiere como si fueran de uno y yo me siento como la mamá de ellos.

 “A mí se me murió un niño en la sala y yo lo lloré muchísimo, fui al velorio y todavía lo estoy sufriendo. Me deprimo cuando se me enferma un niño, que esté enfermo y no sé lo que tiene y no me dicen lo que tiene”.

 Yamisel Peña Leyva, doctora de la instalación de salud, nos aseveró cuanta fortaleza la acompaña hoy gracias a las experiencias vividas en el centro, pues tienen que darle todo el afecto que necesitan y del que muchos casos carecen por parte de la familia.

 Para la directora del Centro de Impedidos Físicos y Mentales de Las Tunas esta es la experiencia más importante de su vida. “Nosotros además de atenderlos, curarlos, tenemos que sentarnos con ellos, conversar con ellos, reírnos, oír lo que dicen, para que se sientan mucho mejor, porque no solo es curarle la patología, sino tratar de que emocionalmente estén bien, porque esta es su casa”.

El Centro de Impedidos Físicos y Mentales de Las Tunas ya tiene más de tres décadas de vida, en su colectivo están aún trabajadores que inauguraron la instalación de salud.


Nersy Santos, peluquera de la institución, en plana faena de pelado nos compartió esos sentimientos que habitan en su corazón y que la han hecho estar desde hace más de 30 años en el centro.


“Aquí es difícil por las características de ellos, que no cooperan, pero bueno nosotros en el amor siempre logramos lo que queremos con ellos. Son del cariño, del amor, ellos son nuestros niños”.

Para la logopeda Ana Bertha Sánchez Báez más de tres décadas de vida en el centro son la prueba fidedigna de cuantos sentimientos le provoca este sitio de Las Tunas que abrió sus puertas con 15 personas.

“Lo que me ha hecho estar aquí tanto tiempo es el amor que les he cogido. Es difícil, se necesita de mucha comprensión porque por ejemplo, en mi caso hoy logro que me rectifique un fonema, pero mañana se le olvidó y tengo que volver con la misma paciencia a enseñárselo.

“Ellos, tú vas para el área y te reconocen; pacientes que se han ido de aquí los veo en la calle y me dicen: Ana Bertha, ará, eré… y es el tratamiento que yo les tenía puesto aquí. Por esa forma me van identificando y eso me enorgullece y me llena de satisfacción y es por lo que todavía me mantengo aquí y aquí me jubilaré”.

En cada espacio del Centro se inspira una entrega traducida en la calidad de vida, que a pesar de las duras realidades, hoy tienen en su generalidad los pacientes de la institución de salud.

Las pantristas Leticia González, con 16 años en la instalación, y Delmis Muñagorri, con menor tiempo en el centro, me confiesan que hay que tener mucho amor hacia los pacientes y que al principio sintieron un poco de miedo por sus características, pero ya no, porque se han acostumbrado a ellos y les han cogido cariño y los sienten como si fueran de la familia.

Los pacientes reciben esas altas dosis de amor y paciencia como complementos esenciales dentro de los servicios de los que disponen.

Nely Utra Carbonell, doctora y directora de la institución de salud, quien se siente como la mamá de los 112 pacientes que hoy conviven en el centro, precisa que aquí se brinda atención a pacientes con discapacidad intelectual, retrasados mentales, profundos y severos.

“Este es el hogar grande para ellos, con tres salas, una para varones, una para hembras y una polivalente donde están los pacientes postrados o con un retraso profundo, es decir, personas que no se valen por sí mismas.

“Hay pacientes que llevan hasta 30 años aquí, prácticamente fueron ellos los que fundaron la institución. Predomina en el centro el grupo de edades entre 34 y 45 años, no obstante, tenemos pacientes desde la edad pediátrica hasta la mayor paciente que tiene 59 años.

“Nosotros brindamos una atención integral a los pacientes, desde la asistencia médica hasta la rehabilitación, esta última fundamental en la institución porque logramos mejorarle la calidad de vida. Tenemos servicios de logopedia, podología, de psicopedagogía, entre otros que nos permiten incluso enseñarles habilidades pre-laborales; algunos de ellos nos ayudan en el huerto del centro, en la parte de costura, por ejemplo, a poner botones…


“Otro resultado importante se alcanza en la parte del deporte, nosotros tenemos tres pacientes que participaron en el Maravana, ganaron todos la competencia en los 21 kilómetros.


“No podemos soslayar que aunque logramos con los pacientes avances una de las principales dificultades que nos afecta es el divorcio de la familia y la institución, no es en la totalidad de los casos, pero sí muchos una vez dejaron a su hijo o familiar aquí y nunca más regresaron a verlo o para saber de él”.

A pesar de los ratos de exasperación, de la tristeza por la complicación de un paciente, de todos y cada uno de los detalles que hacen particular al Centro de Impedidos Físicos y Mentales, está esa magia indescriptible que se teje en torno a quienes laboran allí con el amor y la valía de los verdaderos héroes.


Ellos son la aurora en la vida de estos niños, hombres y mujeres con corazón y mente de niños, y el único aliciente en sus vidas. Esa es la gran y mejor de las familias a la que gratifican con la más tierna de las sonrisas y con la alegría que los hace iguales y al mismo tiempo diferentes.

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Email this to someonePrint this page

Sobre Redacción Tiempo21

Encargada de realizar todo el trabajo del Grupo Internet y Tiempo21. Integrada por un Editor-jefe, dos editoras, un fotorreportero y camarógrafo, un director de fotografía y camarógrafo y un desarrollador Web. Es un equipo multidisciplinario y multioficio, que desarrolla las principales labores del Periodismo Hipermedia. Además de tiempo21, tiene un canal de Video-TV, y otros espacios. @tiempo21cuba

Comentar

Su dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos necesarios están marcados *

*


cinco − = 4